quiropráctica en niños y bebés

¿Es apta la quiropráctica en niños y bebés?

Quiropráctica en niños y bebés

¿Es apta la quiropráctica en niños y bebés? La quiropráctica en niños y bebés no solo es apta, es esencial. Los quiroprácticos están preparados para trabajar con sus clientes desde el nacimiento hasta el final de la vida, modificando la evaluación y las técnicas utilizadas en función de la edad. Muchos de los problemas vertebrales detectados en adultos comenzaron en el nacimiento. Nacer es un trabajo duro. Hay muchas presiones y fuerzas ejercidas sobre el bebé durante su viaje al mundo. El parto natural puede estresar la espina dorsal de los bebés y desarrollar problemas en el sistema nervioso. El proceso del nacimiento es un trauma para los dos cuerpos, el del bebe y el de la madre, por ello, hay que desestresarlos colocando todo en su sitio de nuevo. El quiropráctico se encargará de alinear la columna vertebral para garantizar que no haya ninguna disfunción nerviosa, ya que esto puede provocar cólicos, reflujos, dificultades para respirar o incluso para dormir. 

Además, en el nacimiento pueden producirse traumas espinales significativos, por ello, a medida que el bebe crece, gatea, se sienta o aprende a sostener la cabeza, es importante, que un doctor quiropráctico lo revise para que el sistema nervioso esté saludable y el niño pueda crecer y desarrollar su potencial al máximo. 

La atención quiropráctica se centra en mejorar la comunicación entre el cerebro y el cuerpo para que el bebe pueda crecer, desarrollarse y funcionar a su máximo potencial. 

A medida que el niño sigue creciendo, comienza a realizar actividades propias de la niñez, como montar en bicicleta, correr o practicar deportes, en estos momentos, pueden producirse pequeños desajustes. Estos desajustes pueden provocar, dolor o síntomas inmediatos. Las revisiones quiroprácticas regulares pueden identificar lesiones espinales potenciales causadas por estos traumas.

¿Qué ocurre si no se hace nada con estos desajustes?

Si todos estos desajustes anteriormente mencionados no se corrigen a tiempo, seguirán afectando al crecimiento y desarrollo de la columna vertebral del niño, reduciendo la función saludable de su sistema nervioso. Si no se corrigen a tiempo, en edad adulta pueden causar ciáticas, hormigueos en las extremidades, dolores de cabeza, malas digestiones, alergias etc. 

Los mitos más comunes de la quiropráctica para bebés

  • No es seguro. Esto es un gran mito, es totalmente seguro para el bebe y, además, el quiropráctico no ajusta la columna como lo haría en un adulto. Para los bebés se utilizan otras técnicas más suaves y muy específicas.

  • Sienten dolor. El bebé no sentirá ningún dolor con el ajuste quiropráctico, es cierto que, al ser un área sensible, puede causar una leve incomodidad cuando se les examina debido a la posición o que lo esté cogiendo una persona desconocida pero en ningún caso sentirán dolor. 

Gracias por leer nuestro blog y recuerda, realizar revisiones con el quiropráctico a tiempo, ayuda a evitar muchos de los problemas de salud que se observan más tarde en la vida adulta.

Si te ha gustado este blog, te animamos a leer más sobre nuestros ajustes quiroprácticos. https://www.clinicagolding.com/que-es-un-ajuste-quiropractico/